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Eutsi Berrituz
Autores / Idazleak

Benjamín Forcano

Enrique Martinez Lozano

José Antonio Pagola

José Ignacio Calleja

Joxe Arregi

En portada / Azalean

Trinidad, relacionalidad y no-dualidad

“Trinidad” es otra forma de hablar de “No-dualidad”. Y todavía podemos nombrarlo de otro modo: “Relacionalidad”.

Entre esos términos –también ellos, como todos los conceptos y todas las palabras que usamos, mentales-, no solo no hay oposición, sino que resultan equivalentes.

Vivir el cuidado

Me alegró que, en la homilía del inicio “oficial” de su pontificado, el papa Francisco se centrara –era el día 19 de marzo, fiesta de san José, “custodio” de María y de Jesús- en la misión de custodiar la vida.

Y me trajo a la memoria el mito de Cuidado, elaborado en los comienzos de nuestra era, que reproduzco a continuación:

No reducirnos

En su “testamento espiritual” (tal como lo recogen los capítulos 13-17 del cuarto evangelio), Jesús afirma que se va al Padre y que el Padre es más que él.

Solo el amor es real

Solo el amor es real. Solo el amor ha sido siempre real” (Jeff Foster). Cuando, frente a la maraña normativa del judaísmo de su época, que había elaborado una lista de más de seiscientos mandatos y prohibiciones, Jesús reduce todo a un único mandamiento, no solo está sustituyendo un código moral por otro, sino que está revelando el secreto último de lo Real.

Pastor y rebaño: las trampas de una imagen

Parece indudable que dos mil quinientos años con esta imagen del pastor en la tradición judeocristiana han dejado su huella en el imaginario colectivo cristiano. No niego que, en algunos casos, la imagen del pastor –y la alegoría que lleva su nombre, en el cuarto evangelio- ha podido despertar y alimentar sentimientos de confianza profunda en Dios y en Jesús.

Somos eficaces cuando nos vivimos como cauces

En este Apéndice del cuarto evangelio –originalmente, acababa en el capítulo 20-, vuelve a aparecer una imagen muy querida para aquellas primeras comunidades: la pesca.

Se trata de una catequesis, mucho más elaborada que otras, sobre la presencia inequívoca de Jesús en medio de la actividad (misión) del grupo y, especialmente, en la eucaristía (representada aquí por el pescado y el pan).

Encontrar la verdad

¿Cómo se puede transmitir una experiencia transpersonal o espiritual? Resulta una tarea imposible, porque no disponemos de “herramientas” conceptuales adecuadas. Por esta razón, los relatos de apariciones del Resucitado –aparte de estar elaborados como catequesis- quieren decir mucho más de lo que dicen.

 

No tenemos vida, somos vida

La palabra “Pascua” (paso) expresa bien el significado de la muerte: un paso o un despertar de la misma Vida. Sabemos que, en el mundo de las formas, todo es polar. Pero el polo opuesto a “muerte” no es Vida, sino “nacimiento”. Nacimiento y muerte son “episodios” –o incluso apariencias- que toma la Vida, pero esta no muere, del mismo modo que nunca nació: Vida es Lo que (siempre) es.

 

Dos giros decisivos para comprender a Jesús

En menos de cien años, la cristología (la comprensión de la persona y de la misión de Jesús) ha experimentado dos giros notables: uno se encuentra ya en cierto modo consolidado –a pesar de que todavía algunos documentos magisteriales, así como algunos centros de estudios teológicos, parezcan no haberse enterado-; el otro, se halla todavía en sus inicios.

La ley y la persona

Resulta difícil de entender el afán humano por hacer daño a otras personas (así como a los animales o a la misma naturaleza). Dentro del daño infligido a las personas, ocupa un lugar habitual el juicio gratuito, la descalificación y la condena.