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Eutsi Berrituz
Autores / Idazleak

Benjamín Forcano

Enrique Martinez Lozano

José Antonio Pagola

José Ignacio Calleja

Joxe Arregi

En portada / Azalean

De una iglesia de preguntas a una Iglesia de Certezas

La única certeza con la que contamos es el inmenso misterio de todo lo que nos rodea. Nuestra existencia se asemeja a la de un grano de arena depositado en el extremo de una inmensa playa que en el batir de las olas, llega a la orilla y en la siguiente ola, vuelve a desaparecer en la inmensidad del océano hacia un "no sabemos"

¿Que gran misterio es este?

No es a través del intelecto que llegamos a comprender su magnitud, sino observando el cielo estrellado, la majestuosidad de alguna pared pirenaica, el cuerpo muerto de un ser querido, o un hijo abrazado a su madre cuando siente la luz por primera vez.

Yo aprendí a vivir el hecho religioso, a vivir la fe como una apertura esperanzada a este gran misterio, reconociendo que mi intelecto, es como ese grano de arena, que desaparece en la inmensidad del océano.

Me enseñaron una fe de ligeras intuiciones a la que no hacía falta dar excesiva forma, sino saborear la más que probable transcendencia del ser humano y vivir ya ese misterio a través del Amor.

Y luego Jesús.

Que lo hizo tan bien, que tras él todos somos cristianos, que lo hizo tan incompresinblemente bien, que le pusimos el nombre de Hijo de Dios.

Me desconcertaría una religiosidad excesa en símbolos y doctrina, que no confíe en el discernimiento personal... de repente el adjetivo católico se me queda grande... Os he abierto el corazón,

Sed buenos