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Eutsi Berrituz
Autores / Idazleak

Benjamín Forcano

Enrique Martinez Lozano

José Antonio Pagola

José Ignacio Calleja

Joxe Arregi

En portada / Azalean

Vover a Galilea / Galileara itzuli

Los evangelios han recogido el recuerdo de tres mujeres admirables que, al amanecer del sábado, se han acercado al sepulcro donde ha sido enterrado Jesús. No lo pueden olvidar. Lo siguen amando más que a nadie. Mientras tanto, los varones han huido y permanecen tal vez escondidos.

Izan ere, ordura arte ez zuten ikasleek ulertu Liburu Santuak dioena

 Izan ere, ordura arte ez zuten ikasleek ulertu Liburu Santuak dioena

La vida no es una creencia

Las innegables “incoherencias” que aparecen en los llamados “relatos de apariciones” se explican por el hecho de que tales relatos no son “crónicas históricas” de lo ocurrido, sino textos que intentan balbucir lo que fue una experiencia que trascendió los límites espaciotemporales.

Jesús tenía razón

La voz del Evangelio / Ebanjelioa mintzo

Hosanna a Jesus y a la mujer

Un día, cuando la primera luna de primavera ya estaba crecida, Jesús se fue a Jerusalén a celebrar la Pascua. Y no se le ocurrió cosa mejor que entrar montado en un asno, como un Mesías al revés, un Mesías sin poder. Era un desafío en toda regla para el Sanedrín judío y para el Pretorio romano, para el poder religioso y político, exclusivamente masculino.

Nada lo pudo detener / Ez zion ezerk atzera eginarazi

La ejecución del Bautista no fue algo casual. Según una idea muy extendida en el pueblo judío, el destino que espera al profeta es la incomprensión, el rechazo y, en muchos casos, la muerte. Probablemente, Jesús contó desde muy pronto con la posibilidad de un final violento.

Ene Aita, bihoa, ahal bada, kaliza hau Niregandik

Ene Aita, bihoa, ahal bada, kaliza hau Niregandik

La cruz y el silencio de Jesús

Son varios los elementos llamativos de este relato de la pasión que hace Mateo:

Escándalo y locura

La voz del Evangelio / Ebanjelioa mintzo

Un profeta que llora / Negar egiten dakien profeta bat

Jesús nunca oculta su cariño hacia tres hermanos que viven en Betania. Seguramente son los que lo acogen en su casa siempre que sube a Jerusalén. Un día Jesús recibe un recado: nuestro hermano Lázaro, “tu amigo”, está enfermo. Al poco tiempo, Jesús se encamina hacia la pequeña aldea.