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Autores / Idazleak

Benjamín Forcano

Enrique Martinez Lozano

José Antonio Pagola

José Ignacio Calleja

Joxe Arregi

En portada / Azalean

Ulertu al duzue hau guztia?

Ulertu al duzue hau guztia?

Lo que no es el Reino de Dios

Jesús lo tiene claro: el “Reino de los cielos” es el tesoro por antonomasia, aquel que, al descubrirlo, llena de gozo desbordante y te capacita para desprenderte de todo lo demás.

El siguiente paso consiste en preguntarnos en qué consiste exactamente ese “Reino de los cielos”.

Un Dios sin atractivo

La voz del Evangelio / Ebanjelioa mintzo

Importancia de lo pequeño / Gauza txikien garrantzia

Al cristianismo le ha hecho mucho daño a lo largo de los siglos el triunfalismo, la sed de poder y el afán de imponerse a sus adversarios. Todavía hay cristianos que añoran un Iglesia poderosa que llene los templos, conquiste las calles e imponga su religión a la sociedad entera.

Hazi ona ereiten duena Gizonaren Semea da

Hazi ona ereiten duena Gizonaren Semea da

Aceptar la cizaña nos humaniza

La personalidad fanática tiende a ver la realidad escindida completamente en dos: todo es blanco o negro, verdadero o falso, bueno o malo, “trigo o cizaña”; para ella, no caben otras tonalidades. Por eso, se convierte en juez implacable que “salva” o “condena”.

Como fermento

La voz del Evangelio / Ebanjelioa mintzo

Sembrar / Erein

Al terminar el relato de la parábola del sembrador, Jesús hace esta llamada: “El que tenga oídos para oír, que oiga”. Se nos pide que prestemos mucha atención a la parábola. Pero, ¿en qué hemos de reflexionar? ¿En el sembrador? ¿En la semilla? ¿En los diferentes terrenos?

Zergatik hitz egiten diezu parabola bidez?

Zergatik hitz egiten diezu parabola bidez?

El gozo depende de la visión

Dichosos vuestros ojos porque ven”: en efecto, la dicha se juega en la visión, y va acompañada de luz.

La tristeza, el desánimo, la desesperanza… van siempre de la mano de la confusión y nacen de la ignorancia.

Es la ignorancia la que nos hace pensar que somos lo que no somos: nos identifica con cualquier objeto (cuerpo, pensamientos, sentimientos, imagen, circunstancias…) y, en ese mismo instante, pone la semilla del sufrimiento.